SEPARACIÓN Y DIVORCIO. ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?

Separación y divorcio ¿cuál es la diferencia?

Existen diferentes formas de resolver legalmente una crisis de pareja: la separación legal y el divorcio. Estas dos figuras se suelen confundir, por lo que en este artículo se explica con claridad qué implica cada una, en qué se diferencian y cómo afectan a los hijos, al patrimonio y al futuro de la familia.

¿Qué es el divorcio y qué supone legalmente?

El divorcio pone fin a la unión entre dos personas casadas, de tal modo que se produce la disolución del matrimonio y de su régimen económico matrimonial, ya sea gananciales, separación de bienes o participación.[web:10][web:19] A partir del momento en que la sentencia firme o la escritura notarial se inscribe en el Registro Civil, los cónyuges dejan de serlo legalmente y pueden volver a contraer matrimonio civil si así lo desean.[web:10][web:16]

Una vez producido el divorcio, incluso si ambos miembros se reconciliasen, tendrían que volver a casarse para que el nuevo matrimonio tuviera efectos legales. Por ello, el divorcio supone un corte definitivo del vínculo matrimonial y del estado civil, que pasa a ser el de divorciado o divorciada.[web:10][web:19]

Divorcio de mutuo acuerdo

Cuando hablamos de divorcio de mutuo acuerdo, nos referimos al procedimiento en el que ambos cónyuges están de acuerdo tanto en divorciarse como en las medidas que van a regular la ruptura: custodia, pensiones, vivienda, reparto de bienes, etc.[web:10][web:11][web:14] Se presenta una demanda conjunta acompañada de un convenio regulador, y el trámite suele ser más rápido, menos costoso y menos conflictivo.

En el divorcio de mutuo acuerdo puede utilizarse un único abogado y procurador para ambos, y normalmente no hay juicio como tal, sino una ratificación del convenio ante el juzgado o el notario, lo que reduce mucho el desgaste emocional y económico.[web:11][web:14]

Divorcio contencioso

El divorcio contencioso se da cuando no existe acuerdo entre los cónyuges sobre alguna o todas las medidas: guarda y custodia, pensión de alimentos, uso de la vivienda familiar, pensión compensatoria o reparto de bienes.[web:11][web:17] En estos casos uno de los cónyuges presenta demanda de divorcio y el otro se opone o plantea medidas alternativas.

Cada parte debe ir asistida por su propio abogado y procurador, se celebra un juicio y será el juez quien decida las condiciones del divorcio en la sentencia, tras valorar las pruebas y el interés superior de los hijos. Es un procedimiento más largo, tenso y, por lo general, más costoso.[web:11][web:17]

¿Qué es la separación legal?

Con la separación legal no se disuelve el matrimonio ni se liquida obligatoriamente el régimen económico, aunque en la práctica pueden adoptarse medidas económicas importantes.[web:10][web:19] Tal como dicta el Código Civil, significa que ya no existirá la presunción de convivencia matrimonial, pero los cónyuges permanecen casados y mantienen su estado civil de casados.[web:10][web:13]

En la separación legal, los efectos personales del matrimonio (como la convivencia, fidelidad o ayuda mutua) se suspenden, y se regulan mediante convenio regulador o resolución judicial, pero el vínculo matrimonial sigue vigente. Por ello, si la pareja se reconciliase en un momento posterior, bastaría con comunicarlo al juez o notario para dejar sin efecto la separación, sin necesidad de volver a casarse.[web:10][web:13]

Separación legal y régimen económico matrimonial

En muchos casos, la separación legal lleva aparejada la disolución de la sociedad de gananciales y la apertura de un nuevo régimen económico, aunque técnicamente no se rompa el vínculo matrimonial.[web:10][web:19] No obstante, la forma concreta de liquidar bienes y deudas se fijará en el convenio regulador o en la sentencia, adaptada a las circunstancias de cada familia.

En otros supuestos, los cónyuges pueden mantenerse separados de hecho pero sin instar una separación legal formal, lo que genera inseguridad jurídica. Por eso es preferible regular la situación mediante una separación legal con medidas claras sobre hijos, vivienda y economía.[web:19]

Separación legal y divorcio: ¿cuál es la diferencia?

La diferencia fundamental entre separación y divorcio es si el vínculo matrimonial se mantiene o se rompe. En la separación legal los cónyuges dejan de convivir y se suspenden determinadas obligaciones, pero el matrimonio sigue existiendo jurídicamente; en el divorcio ese vínculo se disuelve de forma definitiva.[web:10][web:16][web:19]

Esta diferencia implica consecuencias muy prácticas: con la separación no se puede volver a contraer matrimonio con otra persona, mientras que con el divorcio sí; además, en la separación existe una vía de reconciliación más sencilla, mientras que tras el divorcio sería necesario celebrar un nuevo matrimonio para restablecer la relación con efectos legales.[web:10][web:16]

Ventajas de la separación legal en crisis matrimoniales

Precisamente por esa posibilidad de reconciliación, muchas parejas contemplan la separación legal como una forma de resolver las crisis matrimoniales cuando desean darse un tiempo sin cerrar definitivamente la puerta. Ofrece una especie de “pausa jurídica”, con reglas claras, pero manteniendo el vínculo y determinados derechos.[web:10][web:19]

Esta opción puede ser adecuada en crisis puntuales, cuando existen dudas sobre el futuro de la relación o cuando factores religiosos o personales desaconsejan un divorcio inmediato. En cualquier caso, conviene valorar con un abogado de familia si es realmente la figura que mejor se ajusta a la situación concreta.

Efectos comunes de la separación y del divorcio

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que algunos efectos son comunes tanto a la separación como al divorcio. Estas cuestiones están reguladas en los artículos 90 y siguientes del Código Civil e incluyen la guarda y custodia de los hijos, el régimen de visitas, el uso de la vivienda familiar, la pensión alimenticia, la contribución a las cargas del matrimonio y, en su caso, la pensión compensatoria.[web:10][web:12][web:15]

Todas estas cuestiones constarán en un convenio regulador que será vinculante para ambos miembros y que debe ser aprobado judicial o notarialmente para tener plena eficacia. La redacción del convenio corresponde al abogado, por lo que es muy importante contar con un profesional con experiencia en derecho de familia, especialmente cuando hay hijos menores o un patrimonio relevante.[web:12][web:18]

Custodia, régimen de visitas y vivienda familiar

Tanto en la separación como en el divorcio, si existen hijos menores, deben regularse los términos de la guarda y custodia, el régimen de visitas, la pensión de alimentos y quién obtiene el uso de la vivienda familiar.[web:12][web:15][web:18] Estos acuerdos o resoluciones judiciales forman parte esencial del procedimiento, ya que el juez siempre velará por el interés superior del menor.

El convenio regulador también puede contemplar otros aspectos como la comunicación con los abuelos, gastos extraordinarios de los hijos o el reparto del ajuar doméstico. Una buena planificación evita conflictos futuros y facilita una convivencia más pacífica tras la ruptura.[web:12][web:18]

Liquidación económica y régimen de bienes

En el divorcio, el régimen económico matrimonial (por ejemplo, la sociedad de gananciales) suele liquidarse, lo que implica repartir bienes, deudas, cuentas bancarias, vehículos e incluso negocios familiares.[web:10][web:19] Este reparto puede acordarse de mutuo acuerdo e incorporarse al convenio regulador o, si no hay acuerdo, ser decidido por el juez en un procedimiento específico de liquidación.

En la separación legal, ese régimen puede disolverse y liquidarse o mantenerse activo hasta que se convierta en divorcio, en función de la estrategia jurídica y de los acuerdos alcanzados. Resulta esencial analizar cada caso con detalle para proteger el patrimonio y evitar futuras reclamaciones.[web:10][web:19]

Cuándo optar por separación legal o por un divorcio directo

La elección entre separación legal o divorcio depende de múltiples factores, tanto personales como financieros. Algunas parejas optan primero por una separación para evaluar si desean reconciliarse o preparar una transición más gradual; otras, en cambio, apuestan por el divorcio directo cuando tienen claro que la relación ya no tiene futuro y quieren cerrar definitivamente esa etapa.[web:16][web:19]

También influyen otros elementos: la existencia de hijos, el patrimonio común, el régimen de bienes, los motivos religiosos, la edad de los cónyuges o la voluntad de mantener ciertos derechos vinculados al matrimonio (pensiones de viudedad, determinados derechos hereditarios, etc.). Un buen asesoramiento ayuda a valorar las ventajas e inconvenientes de cada figura con realismo.

Procedimiento legal y requisitos básicos

Desde la reforma de la Ley 15/2005, ya no es necesaria la separación judicial como trámite previo al divorcio. Basta con que hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio y que uno o ambos cónyuges manifiesten la voluntad de divorciarse, lo que permite acceder directamente al divorcio de mutuo acuerdo o contencioso.[web:10][web:16]

En cambio, para la separación legal formal se debe presentar demanda o escritura pública ante notario o letrado de la Administración de Justicia, fijando las medidas pertinentes mediante convenio regulador o resolución judicial. Cuando existen hijos menores o personas con medidas de apoyo judicial, la vía debe ser necesariamente judicial.[web:13][web:16]

Documentación habitual en estos procedimientos

En separaciones y divorcios, ya sean de mutuo acuerdo o contenciosos, suele necesitarse documentación como el certificado de matrimonio, certificados de nacimiento de los hijos, escrituras de propiedades, declaraciones de renta, nóminas y cualquier otro documento que acredite ingresos y deudas. Esta documentación permite diseñar medidas equilibradas y defender adecuadamente los intereses de cada parte.[web:10][web:19]

En los procedimientos de divorcio de mutuo acuerdo o separación de mutuo acuerdo, toda esta información se integra en el convenio regulador, que será revisado por el juez o el notario para asegurar que respeta la ley y el interés de los menores. Un convenio claro y completo evita futuros incidentes de ejecución y conflictos posteriores.[web:10][web:12]

Ventajas y desventajas de cada figura

Ventajas de la separación legal

  • Permite conservar el estado civil de casado, lo cual puede ser relevante por razones religiosas, personales o de protección de ciertos derechos.
  • Facilita una etapa intermedia de pausa sin romper definitivamente la relación, permitiendo una posible reconciliación futura sin necesidad de un nuevo matrimonio.
  • Puede permitir planificar con más calma la liquidación del régimen económico matrimonial y la reorganización familiar.

Desventajas de la separación legal

  • Pese a la vida separada, el vínculo matrimonial sigue vigente, lo que puede generar inestabilidad emocional o dudas a largo plazo.
  • Puede dar lugar a una prolongación indefinida del conflicto sin una solución clara si no se avanza hacia la reconciliación o el divorcio.
  • Los efectos patrimoniales pueden ser más complejos si no se acompaña de una adecuada liquidación del régimen económico.

Ventajas del divorcio

  • Permite cerrar definitivamente el vínculo matrimonial y recuperar el estado civil que permite volver a casarse.
  • Ofrece una solución clara y definitiva a la situación de crisis matrimonial, evitando prolongar el conflicto.
  • Obliga a regular y clarificar desde el inicio las consecuencias personales y patrimoniales, lo que aporta seguridad jurídica.

Desventajas del divorcio

  • Supone un paso más concluyente y puede ser más costoso emocionalmente, especialmente cuando uno de los cónyuges no desea la ruptura.
  • Requiere abordar la liquidación del régimen económico y el reparto de bienes, lo que puede generar tensiones y litigios.
  • En casos de divorcio contencioso, el procedimiento puede alargarse y afectar al bienestar de los hijos y a la relación futura entre los progenitores.

Por qué acudir a un despacho especializado en Zaragoza

En situaciones de crisis matrimoniales, contar con un despacho especializado en derecho de familia en Zaragoza marca la diferencia. Un abogado experto en separación legal, divorcio de mutuo acuerdo y divorcio contencioso conoce la práctica de los juzgados, sabe cómo negociar un buen convenio regulador y cómo proteger los intereses de los hijos y del patrimonio familiar.[web:18]

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Consulta personalizada sobre tu caso

Cada familia es distinta y no existe una solución única. Por eso, antes de elegir entre separación legal y divorcio, es aconsejable revisar con calma tus circunstancias personales, económicas y familiares con un profesional.[web:19] No dudes en ponerte en contacto si necesitas más información o deseas solicitar una cita previa, bien por teléfono o a través de nuestra página web. Juntos se puede diseñar la estrategia jurídica que mejor proteja tus derechos y los de tus hijos.

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